martes, 30 de septiembre de 2014

La confesión I

Ese día tenía ganas de hablar. Y lo que más me sorprende, es que no soy de esas personas que anda desahogándose con sus amigos/conocidos/familiares, siempre he preferido reservarme, dejar para mí todos los problemas que nada tienen que hacer en la mente de otras personas. Cada cierto tiempo exploto, pero siempre a solas y soy de la idea que mi bomba mental no tiene porqué quemar a terceros.
Me levanté con más ánimo que de costumbre. Me duché y me rocié con mucho perfume, de hecho creo que fue excesivo. Me vestí, me arreglé, tomé mi mochila, eché algunas cosas y dinero. Me despedí con la excusa que 'salía a comprar algunas cosas que necesitaba' y me fui.
El día me parecía aterrador, muy agradable para mi gusto, no me gusta el sol, pero ese día y sólo ese día, me parecía alucinante. Caminé en dirección al bus mirando la hora, me había atrasado unos minutos, pero no le di importancia (y pensar que tomé el camino más largo).
Al subirme al bus, como de costumbre me puse los audífonos y me olvidé del mundo. Cada vez que viajo con tanto gusto, ¡se me pasa tan rápido! Iba tan cómoda, con ganas que el viaje durara 8 horas y 8 minutos. Me bajé con cierta molestia y caminé ¿dónde? no sé, sólo caminé. Lo que sí tenía claro es que quería ver verde, fui a una plaza y me senté, aunque el asiento estaba helado disfruté igual los rayos de sol que se filtraban por los árboles, lo único que aborrecía siempre era la multitud, el ruido,  los niños corriendo, la ciudad en sí, pero ese día no.
Tomé mi celular de nuevo, ahora con muchas dudas ¿era necesario? tal vez no, pero como dije en un principio ese día tenía que confesarme, así que busqué el n° de teléfono y llamé. Esos tonos de espera me parecieron los más largos de mi vida y el eco del ruido que producían en mi oído creo que aún los oigo.
Al contestar dijo mi nombre. No sé si asustado, sorprendido, alegre? no lo sé.
-Hola, emm te hablaba porque quiero verte, ahora. ¿Puedes?
-¿Ahora?
-Sí, pero si no puedes en serio que no importa, bueno disculpa por llamarte..

Estaba a punto de colgar la llamada y escucho:
-ESPERA
-Si?
-Sí puedo, ¿dónde estas?

Le dije dónde, pero yo sabía que él odiaba esos lugares. Quedamos de juntarnos en otro sitio, lejos de ahí, en media hora, mientras tanto fui a comprar unos chocolates, los más amargos que he probado y a la vez los más exquisitos.

sábado, 27 de septiembre de 2014

sábado, 20 de septiembre de 2014

"Estos días me los he pasado leyendo, escribiendo. Escuchando música de aire, fuego y agua. Es increíble la cantidad de veces que estás en mí (lo digo porque cada vez que escribo me acuerdo de ti) y creo en el hecho que la Ley de atracción sí existe, sino ¿cómo? Era imposible (bueno, no lo fue), era muy poco probable verte y pasar tan cerca tuyo, ver tu perfil dibujado con el cielo celeste de fondo, era... como una pintura a base de óleos perfecta".

jueves, 18 de septiembre de 2014

Prometo que lo único que extrañaré en esta primavera será salir al patio y ver caer las flores del cerezo 5 centímetros por segundo.-


miércoles, 17 de septiembre de 2014

Qué quieres que te diga. Sí, me gustaría recorrer contigo los interminables caminos hacia la Cordillera, ¿cómo? ¿caminando juntos? ¿yo tras de ti? ¿vamos en moto? a la velocidad de la luz, que el sol se corte árbol tras árbol, que nos lleguemos a marear de tanto verde luz. Yo quiero. Yo puedo. Te espero mañana. Se acerca la primavera y a pesar que no me gusta, a veces los cambios son necesarios y yo necesito un cambio ya! Vamos juntos. Te ofrezco risas, te ofrezco calor, te ofrezco frío, te ofrezco cambio, te ofrezco todo lo que tengo de mí, pero vamos. Ese día lo esperaré, aunque no llegue, pero lo espero y te espero, pero vamos. 

Algún día leerás esto. Dirás: '¡qué manera de sorprenderme tienes!'

viernes, 12 de septiembre de 2014

Y es por eso que vivo. Vivo en los sueños que me hacen caer directo, duro, de golpe en el pavimento y me doy cuenta que nada existe. Siempre he sido así, una soñadora. Y hoy más que nunca me ilusiono, te pienso e idealizo, porque nada es como parece, nada es como uno lo piensa y lo sueña despierta. Escribo estos trozos de mi mente escuchando The Clash, he inevitablemente me acuerdo de ti y lo peor es que no se porqué lo hago, pero es lindo, te lo prometo. Es hermoso pensar que algo pasará, aunque estoy segura que no pasará, porque yo no haré nada, por miedo a que todo acabe peor.
Es mejor dejarlo todo así ¿no crees guapo? déjame así ¿esta bien? soy feliz, más feliz que nunca cuando te tengo solo para mí, sin que nadie más se de cuenta. Estoy segura que nadie entenderá esto, pero créeme, todo es para mejor :)