jueves, 10 de noviembre de 2011
El asalto.
Aquel día me fui del trabajo como siempre. Con miedo. La noche estaba como nunca, fría, oscura. Me fui por aquella calle que suelo transitar, y veo a lo lejos un joven, un joven alto de mirada peligrosa. Me puse nerviosa, empezé a sudar y a mirar el suelo. De un momento a otro empezó a correr, a correr hacia mí! -que hago!- parecía imitarlo, comenzé a caminar más rápido. Pasó en 3 segundos, pasó por mi lado y me arrebató la cartera y huyó. Grité, en silencio, pero grité.. no me salían palabras, me di la vuelta para.. qué se yo! mirar hacia dónde huía la rata. Al cabo de girar, veo un joven, un joven alto de mirada peligrosa, me miraba.. me daba más miedo su mirada que su asalto, dejó la cartera en el suelo, me miró por última vez y se fue. Tomé mi cartera y seguí mi camino, quien diría que me iba a enamorar esa noche, de aquel joven, ese joven alto y de mirada peligrosa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario