Jamás imaginé al jinete cabalgando dragones. Jamás pensé en la remota posibilidad de encontrar la pieza perdida de mi puzzle, la pieza que lo completó. Jamás pensé en el momento justo en que me encontraste, como si jugáramos a las escondidas, pero sin darnos cuenta que ambos jugábamos. Jamás pensé que llegaría el momento en que mi volcán palpitara tan fuerte por ti y que la fuerza de la lava la impulsas tú..día a día.
Jamás imaginé, nada de lo que está pasando, pero sí te puedo asegurar que eres lo que más agradezco y que vales más que la fortuna más grande del mundo.
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