lunes, 21 de abril de 2014

A mí me gusta leer libros como ver telenovelas. Puede sonar extraño pero reservo unas cuantas páginas para cada día y así tener la sensación de hacer algo, de tener la obligación de mi lectura diaria. Tal vez es una forma de tortura que sólo yo entiendo y por la cual otros me matarían. Y digo tortura porque me gusta sufrir, ¿y a qué mujer no? Me gusta la espera, la agonía, el sufrir por aquel cariño que no llegará, pero aún así soy una ilusa de la vida, que nació para idealizar y morirá con la ilusión de vivir para siempre en ti. Y así cada capítulo será una pequeña muerte que lleve al gran final, a ese final que tal vez no quiero leer, pero que llegará; porque no me gusta dejar cosas "a media", pero aún así lo hago, es mi esencia.

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